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Tu tienda recibe visitas y no vende: por dónde empezar

Cuando una tienda online recibe visitas pero no vende, conviene diagnosticar por orden: primero si el tráfico es el correcto, después si la ficha de producto responde las dudas de compra, y recién al final el precio. Bajar precios sin haber revisado lo anterior suele destruir margen sin mover la conversión.

Es una de las consultas que más recibo, y casi siempre viene con la misma frase pegada atrás: “ya probé bajar los precios y no cambió nada”. Tiene sentido que sea la primera reacción, porque el precio es la variable más fácil de tocar. También es la más cara de equivocar: si bajás un 15% y la conversión no se mueve, no perdiste una prueba, perdiste margen.

El problema de fondo es que “no vende” no es un diagnóstico, es un síntoma. Entre que alguien entra a tu tienda y termina comprando hay una cadena de pasos, y la venta se pierde en uno específico. Encontrar cuál es todo el trabajo.

Antes que nada: ¿el tráfico es el correcto?

Una tienda puede tener muchas visitas y ninguna intención de compra. Pasa constantemente con el tráfico que llega de redes: la gente entra porque el contenido le gustó, no porque quiera comprar. Ese visitante no está evaluando tu producto, está mirando.

Antes de tocar una sola cosa del sitio, mirá tu analítica y separá el tráfico por origen. Si el 80% viene de una publicación que se hizo viral, tu conversión general no significa nada: está diluida por gente que nunca tuvo intención de comprar. Compará la conversión de cada canal por separado. El de búsqueda orgánica y el de búsqueda paga son los que mejor reflejan si tu tienda convierte, porque ahí la persona ya estaba buscando algo.

Una conversión general del 0,8% puede esconder un 2,5% en búsqueda y un 0,1% en redes. Son dos problemas distintos y se resuelven de manera distinta.

Después: ¿dónde se cae la gente?

El recorrido de compra tiene cuatro tramos y cada uno se mide distinto. Andá en orden, porque arreglar el último cuando el problema está en el primero no sirve de nada.

  1. 01De la portada al listado. Si la gente entra y se va sin ver ningún producto, el problema es de orientación: no entiende qué vendés o no encuentra por dónde empezar. Mirá la tasa de rebote de la portada.
  2. 02Del listado a la ficha. Si recorren categorías pero no abren productos, falla el listado: fotos poco claras, precios que no se ven, o un orden que muestra primero lo que menos interesa.
  3. 03De la ficha al carrito. Si abren productos y no agregan, la ficha no está respondiendo las dudas que frenan la compra. Este es, de lejos, el tramo donde más ventas se pierden.
  4. 04Del carrito a la compra. Si agregan y no terminan, el problema está en el checkout: costos que aparecen tarde, formularios largos, medios de pago que faltan.

Casi cualquier plataforma de ecommerce te da estos números, y si no, se arman con analítica básica. No necesitás herramientas caras para esto: necesitás mirarlos en orden.

El tramo que casi siempre falla

En la mayoría de las tiendas que reviso, el agujero más grande está entre la ficha de producto y el carrito. Y la razón suele ser la misma: la ficha describe el producto pero no responde lo que la persona necesita saber para decidir.

Pensalo desde el otro lado. Alguien que no te conoce está por darte plata a cambio de algo que no puede tocar. Las preguntas que tiene en la cabeza son concretas: ¿cuándo me llega?, ¿cuánto sale el envío?, ¿qué pasa si no me gusta?, ¿esto es lo que estoy buscando?, ¿le puedo confiar a esta tienda?

Si esas respuestas no están a la vista, la persona no te escribe para preguntar. Se va. Y en tu analítica eso figura como “no convirtió”, sin decirte por qué.

Recién ahí, el precio

El precio importa, pero es lo último que conviene tocar, por dos motivos. El primero es que es irreversible en términos de percepción: subirlo de nuevo es mucho más difícil que bajarlo. El segundo es que el precio no se evalúa en el vacío, sino contra lo que la persona percibe que recibe.

Una ficha con buenas fotos, plazo de entrega claro y una política de cambios visible sostiene un precio que la misma ficha sin nada de eso no sostiene. Antes de bajar, probá mejorar lo que rodea al precio. Suele mover más la aguja y no te cuesta margen.

Si después de revisar tráfico, listado, ficha y checkout la conversión sigue plana, ahí sí el precio puede ser el problema. Pero llegaste a esa conclusión con evidencia, no por descarte.

Un orden para trabajar

Si tuviera que resumir el método en algo que puedas hacer esta semana, sería esto:

  1. 01Separá la conversión por canal y quedate con el número del tráfico que sí tenía intención de comprar.
  2. 02Medí los cuatro tramos del recorrido y encontrá cuál tiene la caída más grande.
  3. 03Atacá solo ese tramo. Un cambio por vez, para saber qué funcionó.
  4. 04Esperá volumen suficiente antes de sacar conclusiones. Con 40 visitas no se decide nada.

Ese último punto es el que más se saltea. Cambiar cinco cosas a la vez y mirar el resultado dos días después no es una prueba: es una corazonada con pasos intermedios.

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